¿Qué ver en bicicleta alrededor de Canet-en-Roussillon? Los imprescindibles del Rosellón sobre dos ruedas
El Camping Ma Prairie es mucho más que un simple alojamiento. Es una base de partida ideal para los cicloturistas en Canet-en-Roussillon para descubrir el Rosellón en bicicleta, un territorio donde cada pedalada revela un nuevo pueblo, un nuevo sabor o un paisaje inolvidable. Aquí están los imprescindibles que no hay que perderse desde Canet-en-Roussillon.
Colliure, la joya de la Costa Bermeja (~30 km desde Canet)
Es difícil hablar de ciclismo en el Rosellón sin mencionar Colliure. Este pueblo de pescadores con sus fachadas ocres y rosas, dominado por su castillo real y su campanario-faro, es uno de los más hermosos de Francia. Matisse, Derain y Picasso instalaron sus caballetes aquí a principios del siglo XX y se entiende perfectamente.
Desde Canet, el itinerario pasa por Argelès-sur-Mer a través de la Vélittorale, luego bordea la salvaje costa hacia Colliure. Atención: los últimos kilómetros son de colinas en los contrafuertes de los Albères. La bicicleta eléctrica es muy recomendable para esta parte. ¿La recompensa? Una vista impresionante sobre la bahía, un almuerzo junto al mar y una anchoïade degustada frente al Mediterráneo.
Perpiñán, capital catalana (~13 km desde Canet)
Perpiñán es accesible en menos de una hora en bicicleta desde el camping, a través de la vía verde de Sainte-Marie-la-Mer. La capital catalana merece realmente una visita detenida: el Palacio de los Reyes de Mallorca, la catedral de San Juan, la Plaza de la Lonja y el barrio de San Jaime son imprescindibles.
En cuanto a lo práctico, las bicicletas sin desmontar están permitidas en los trenes TER regionales, lo que permite regresar en tren si las piernas están cansadas o si los niños ya no pueden más.
Thuir y los Aspres: la Cataluña de los viñedos (~25 km desde Canet)
Al oeste, subiendo por la vía verde Perpiñán-Thuir, se entra en los Aspres, una tierra de suaves colinas, viñedos y pueblos de piedra con callejuelas sombreadas. Thuir es famosa por sus Caves Byrrh, las mayores bodegas cooperativas de Europa, donde se pueden visitar las instalaciones y degustar este famoso aperitivo catalán.
El Canigou, la emblemática cima pirenaica de Cataluña, aparece como telón de fondo a lo largo de todo el recorrido, una imagen que acompaña cada salida en bicicleta por los Pirineos Orientales y que nunca cansa.
Barcarès y las lagunas del Rosellón (~10 km desde Canet)
Más cercano y accesible, Port-Barcarès es un bonito destino de medio día para toda la familia. En el puerto, la vista del pescado fresco en venta despierta el apetito, y el carril bici de la punta de Corrège ofrece una vista impresionante sobre la laguna y Port-Leucate.
Las lagunas del Rosellón son un mundo aparte: aguas tranquilas, luces rasantes al atardecer, flamencos que a veces se instalan en ellas. Pedalear a lo largo de estos espacios naturales preservados tiene algo de apaciguador que no se encuentra en ningún otro lugar.
Mercados y sabores catalanes: una pausa gastronómica en cada etapa
Viajar en bicicleta por los Pirineos Orientales es también una aventura gastronómica. En su ruta, encontrará productores de Muscat de Rivesaltes, bodegas que ofrecen degustaciones de Maury o Banyuls, puestos de melocotones del Rosellón, melones dulces, aceitunas marinadas y quesos de oveja.
La bicicleta tiene esta ventaja: justifica perfectamente las pausas gourmandes. Y en Ma Prairie, el mapa de cicloturismo del departamento disponible en recepción indica las mejores direcciones a lo largo de los itinerarios.
Prepare su estancia en bicicleta con Ma Prairie
Tanto si está de ruta por el EuroVelo 8 como si se aloja en Canet como base, nuestro equipo formado y comprometido en el marco de la etiqueta Accueil Vélo le acompaña para organizar sus salidas en bicicleta desde Ma Prairie, con consejos sobre itinerarios, condiciones de práctica y servicios disponibles en ruta.
No dude en llamarnos antes de su llegada al +33 (0)4 68 73 26 17 para preparar su programa ciclista.
¡Buena exploración del Rosellón! 🚴♂️🏰🍇